miércoles, 7 de septiembre de 2011

EQUILIBRIO EN Y PARA EL PODER

www.jsenlle.blogspot.com
Como decía Adam Smith, en la competencia, la ambición individual sirve al bien común; cuya teoría refutó John Nash, que dijo: si todos fuéramos por ella, al final ninguno la tendría, a nadie le gusta ser segunda opción.
Lo más productivo es que todos en el grupo vieran por sí mismos y por el grupo.
La dinámica de los gobiernos es el equilibrio. El equilibrio en el poder es una constante y mirarse al revés o en espejo debería ser una obligación.
La lucha por el poder consta del equilibrio entre oficialismo y oposición; cuando uno se encuentra en el oficialismo, probablemente, dentro de cuatro u ocho años se encuentre en la oposición; los dos están obligados a llevarse bien para no desequilibrar la balanza, a menos que… el oficialismo haya decidido de antemano su desaparición del poder cuando termine su mandato.
Las individualidades en la balanza, no sirven, sin que la oposición pueda pensar y evaluar el equilibrio, cuando uno piensa por sí mismo sin fijarse como se mueve el otro, todo termina.

José Luis Senlle.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

EXCELENTE el video José Luis, y muy adecuado para tu oportuna y certera reflexión.
Un abrazo, José

Alejandra dijo...

Aquí ya no hay equilibrio, ni siquiera balanza. Nos impusieron un modelo que fuimos aceptando de a poco, y lo tenemos instalado a sus anchas, nosotros permitimos, tuvimos la libertad para hacerlo, así como la libertad de cambiarlo, solo que ahora resulta más difícil arrancar algo que está encarnado. No creo que exista un video realizado con tanta sencillez que nos ponga adelante un espejo tan perfecto como profundo, ahí está esperando a que nos veamos en él. Tal vez nadie quiera hacerlo porque no nos va gustar el reflejo de los sin rostro. No tenemos ni siquiera un rostro para presentar, porque perdió la esencia. Me quedo con la frase de Nash. Como dije antes y lo repito me asombra su poder de síntesis, su visión tan realista, profunda y alarmante a la vez,pero muy bien ejecutada en un escrito.